La decisión de no otorgar el Balón de Oro del Mundial a Lionel Messi, sino a Rodri, ha generado debate y alimentado teorías conspirativas, sugiriendo que la bandera de Malvinas influyó en la votación como una forma de "castigo". Se compara con casos anteriores donde el premio se otorgó a jugadores que no fueron campeones.
Se argumenta que la votación podría haber sido influenciada por el resultado final y el desempeño del equipo campeón, España. Sin embargo, se recuerda que Messi recibió el Balón de Plata como segundo mejor jugador y que su actuación general en el torneo fue excepcional. La polémica persiste entre los fanáticos y analistas.