Se generó debate sobre si las discusiones entre panelistas deben ventilarse en cámara o resolverse fuera del aire. Ivo cuestionó la idea de "bajar la línea" de producción, considerándola censura, mientras que otros argumentaron que los conflictos internos deben mantenerse privados.
Se planteó que las discusiones al aire son el sustento del programa y que no ventilar los conflictos podría ir en contra de la dinámica televisiva. Se debatió si existe un "jefe" que dicte qué se puede hablar y qué no, y si la falta de una directiva clara permite que surjan estas controversias.