El debate continuó sobre el conflicto entre Wanda Nara y Pochi, con Pochi sintiéndose extorsionada por Wanda al amenazar con revelar información privada sobre la salud mental de su hija. Pochi reiteró que no era un secreto, sino un tema de privacidad y orgullo por su hija.
Se discutió la reacción de Wanda, a quien Pochi considera desbordada y sin empatía, motivada por intereses económicos y de imagen. Pochi afirmó que no la juzgaría como madre, pero criticó su accionar.
Se mencionó la acusación de Wanda contra Gustavo Méndez por pedofilia, un delito que él niega y por el cual recurrirá a la justicia. Moria Casán opinó sobre el juego mediático, la importancia de los límites y códigos, y criticó a quienes atacan a periodistas o usan información privada para dañar.