Pochi reiteró su orgullo por su hija Raffi y aclaró que la exposición de la salud mental de su hija no era un "secreto", sino una cuestión de privacidad. Expresó alivio al poder contarlo, ya que no era algo de lo que avergonzarse.
Subrayó que Wanda Nara habría utilizado información privada para atacarla, lo cual considera inaceptable. Pochi afirmó que no busca que Wanda sea cancelada, pero sí que se entienda la gravedad de sus acciones y la importancia de la empatía y los límites en el medio.
Finalmente, Pochi enfatizó que su hija Raffi, mayor de edad, autorizó a hablar del tema, y que su principal preocupación era el bienestar de su hija y que ella no se sintiera dañada por las acciones de Wanda.