Se critica la falta de coherencia al felicitar a la selección argentina por la bandera de Malvinas y luego no mostrar el mismo respeto en otras situaciones.
Se plantea la necesidad de establecer límites y no permitir que se falte el respeto a la patria, comparando la situación con la actitud de Estados Unidos hacia España.
Se hace hincapié en la importancia de la identidad argentina y de no dejarse colonizar, ni en el fútbol ni en la música.