A un mes de los devastadores terremotos en Venezuela, el drama humanitario persiste en el estado de La Guaira. Decenas de familiares continúan buscando a sus desaparecidos en centros de salud y morgues, denunciando la ausencia de registros oficiales actualizados y mecanismos eficientes de rastreo.
Las listas proporcionadas por los hospitales no están completas, lo que dificulta la localización de personas entre los escombros de zonas como Macuto y Caravalleda. La falta de información institucional obliga a los familiares a realizar investigaciones particulares, tocando puerta por puerta en hospitales.
El balance oficial de fallecidos asciende a 5208 personas, pero el esfuerzo desesperado de las familias refleja el vacío operativo y la angustia que imperan en las zonas de desastre. La precariedad de las viviendas y la falta de preparación ante sismos de gran magnitud son factores clave en la tragedia.