Se introduce la crítica hacia un programa de televisión español, "El Chiringuito", por dedicar gran parte de su tiempo a hablar de Argentina en lugar de celebrar el triunfo de España. Se menciona a Matías Palacios, un periodista argentino en Madrid, como una voz de sensatez en medio de estas discusiones.
Los panelistas expresan su desacuerdo con la forma en que algunos periodistas españoles analizan la derrota argentina, calificándola de "baño descomunal y humillante". Argumentan que, si bien España mereció ganar, la narrativa española minimiza el esfuerzo y la calidad del plantel argentino.
Se cuestiona la falta de humildad por parte de algunos españoles al analizar el resultado, sugiriendo que el resentimiento deportivo y el "fracaso del otro" priman sobre el disfrute propio. Se resalta la actitud educada de Matías Palacios al abordar el tema.