En Córdoba, un grupo de padres de tercer grado ha implementado un pacto para retrasar el acceso de sus hijos a los teléfonos celulares hasta que ingresen a la secundaria. Además, acordaron demorar el uso de redes sociales hasta los 16 años.
La iniciativa surge ante la preocupación de que un niño tenga acceso a dispositivos y redes sociales mientras otros de su misma edad no, lo que podría generar desigualdades.