En Bratislava, Eslovaquia, se celebró la marcha "Orgullosos de la Familia", que promueve los valores familiares tradicionales y defiende el matrimonio entre hombre y mujer. Los participantes pidieron que los niños sean criados por ambos padres, destacando la importancia de un entorno familiar estable.
La marcha, que se celebra anualmente desde 2013, busca reivindicar el rol de ambos progenitores en la crianza y el derecho de los hijos a tener modelos tanto paternos como maternos. Los organizadores la presentan como un contrapunto a otras marchas de "orgullos" diversos.