Lito Nevia describió el proceso de grabación y composición musical como una experiencia multifacética. Inicia con la composición solitaria, seguida por la etapa de arreglos y la grabación en estudio, donde la pieza adquiere una nueva dimensión sonora.
Nevia destacó su habilidad para la improvisación, una característica que, si bien asocian a menudo con el jazz, también está presente en diversas músicas folclóricas del mundo. Esta espontaneidad se refleja en sus presentaciones en vivo, donde cada interpretación es única.