La FIFA habría obtenido un negocio millonario a través de la reventa de entradas para el Mundial, estimado en cerca de 5 mil millones de dólares, sin contar las reventas no oficiales. La organización se queda con el 30% de cada ticket vendido. El torneo se destaca por un promedio de ocupación del 99.7% en los estadios, consolidándose como el más exitoso de la historia en términos de asistencia.
En el ámbito económico argentino, las exportaciones han mostrado un crecimiento significativo, alcanzando los 50 mil millones de dólares y contribuyendo a un superávit comercial récord. El Banco Central ha estado comprando divisas, lo que ha ayudado a sostener la cotización del dólar.