Moody's elevó la calificación de Argentina a B3, equivalente a B- en otras agencias, marcando la primera vez en más de una década que las tres principales calificadoras de riesgo global (Moody's, Standard & Poor's y Fitch) coinciden en una calificación. Esto habilita nuevas inversiones en el país.
El comunicado de Moody's destaca la "creciente aceptación social de la disciplina fiscal", el "apoyo político cada vez más amplio a la estabilidad" y la "creciente importancia económica de las grandes inversiones en minería y energía". Estos factores, junto con la reducción de tasas de interés, son cruciales para atraer inversiones.