El programa expone la compleja trama judicial que rodea a la AFA, centrada en las presuntas irregularidades financieras de Pablo Tobisino y Claudio "Chiqui" Tapia. Se detalla la investigación sobre una mansión en Villa Rosa, atribuida a Tobisino pero registrada a nombre de un monotributista y su madre, presuntamente testaferros.
Se relata el primer allanamiento, realizado por el juez Daniel Rafeca, donde se encontraron bienes equivalentes a 20 millones de dólares, incluyendo autos de alta gama. La discusión se centra en la búsqueda de un juez "amigo" para favorecer a los imputados, evidenciando una metodología habitual en casos de corrupción para asegurar la impunidad.
La disputa por la competencia judicial es un punto clave: mientras Tobisino y Tapia buscan que la causa sea trasladada al juzgado de Campana (a cargo de Adrián González Charvay), la justicia penal económica de la capital federal (juzgado de Verónica Stracha) es donde actualmente reside. La Cámara de Casación intervino, pero la decisión final sobre la competencia recae en una reunión convocada para el 12 de agosto, con la participación de los jueces Mariano Borinsky y Barrueta Beña.
Se cuestiona la imparcialidad de los jueces involucrados, especialmente de Barrueta Beña, por su anterior pertenencia al Tribunal de Ética de la AFA. El caso de la mansión de Tobisino se presenta como un reflejo de un sistema judicial que a menudo permite la impunidad de personas poderosas a través de artimañas procesales.