Se reporta una gran cantidad de personas sin entradas para la final del Mundial en Nueva York, superando las expectativas y generando desesperación entre los asistentes.
A diferencia de otros partidos, la especulación y la compra de entradas en el último momento se ha complicado, con precios elevados y poca disponibilidad. Algunos asistentes recurren a tácticas extremas para conseguir boletos, incluso esperando a que comience el partido.