La vocación por la música de Miguel Vilca se manifestó desde temprana edad, impulsada por un entorno familiar y cultural propicio. Su decisión de estudiar música lo llevó a explorar diversas disciplinas, desde guitarra y piano hasta composición musical.
Actualmente, Vilca se dedica a la docencia virtual de charango, una modalidad que le permite viajar y compartir su conocimiento. Además, se encuentra cursando la licenciatura en composición musical, buscando ampliar su perspectiva y enriquecer su práctica artística.
Su compromiso con la música se extiende a la creación de redes de encuentros de charango en Argentina, promoviendo la colaboración y el intercambio entre músicos. El objetivo es generar un espacio para la difusión y valoración del instrumento, así como para la exploración de nuevas posibilidades sonoras y compositivas.