Lionel Messi llegó a la madrugada a Rosario en un vuelo privado, reuniéndose con su familia después de 51 días de ausencia. El reencuentro con Antonela Roccuzzo y sus hijos fue en el aeropuerto internacional de esa ciudad, un momento muy emotivo tras la separación prolongada.
A diferencia de los demás jugadores que regresaron en un vuelo grupal, Messi optó por un vuelo privado para reencontrarse con su círculo íntimo. Se destaca la importancia de este momento familiar tras la exitosa campaña deportiva.