Lionel Messi arribó a Rosario junto a su familia tras un viaje desde Miami. La seguridad del country donde reside colaboró para facilitar su llegada, con varias camionetas acompañando el trayecto.
La cobertura periodística se centró en seguir la caravana de Messi desde el aeropuerto hasta su domicilio, generando expectativa entre los fanáticos que se acercaron al lugar. A pesar de la presencia de seguidores, la seguridad mantuvo un estricto control para preservar la privacidad del futbolista.
Se observó la llegada de dos de las tres combis que salieron del aeropuerto, mientras que la tercera habría tomado un acceso alternativo. La presencia de seguidores con camisetas de la selección y la ilusión de ver al capitán generaron un clima festivo en las inmediaciones del barrio.