Se afirma que Messi comunicó a los jugadores que era su último partido con la selección argentina, lo que generó un shock emocional.
Se sugiere que esta revelación, sumada a las tensiones previas, podría explicar la emocionalidad en el vestuario y las posteriores declaraciones de De Paul.
Se menciona que, si bien Messi seguirá jugando en Estados Unidos, su etapa en la selección argentina llegaba a su fin.