Se analiza la reacción de medios internacionales y futbolistas europeos ante la performance de la Selección Argentina. Se menciona que hubo una "campaña anti-selección argentina" impulsada por medios europeos, lo que generó un sentimiento de dolor en jugadores como De Paul.
Se compara la actitud de los medios europeos con la competitividad natural entre países, donde se desea la caída del rival. Sin embargo, se cuestiona si esa competitividad debería llegar a calificar a los futbolistas de "delincuentes", como supuestamente hizo un medio inglés.
A pesar de las críticas externas, se destaca que los jugadores argentinos demostraron su capacidad en la cancha, ganando partidos importantes y dando vuelta resultados adversos. La satisfacción de los hinchas argentinos es unánime, considerando este ciclo como uno de los más virtuosos.