Se describe cómo el paso del tiempo y la intensidad de los eventos hacen que las personas se vuelvan más sensibles, evocando emociones y recuerdos.
Se resalta la figura de Martín, quien, a pesar de no tener premios materiales, es reconocido por su apoyo incondicional a Messi en momentos difíciles, siendo un "mesista" cuando serlo era complicado. Este reconocimiento se basa en su lealtad y defensa del jugador.