Se relata la historia de una bandera que Scaloni llevó a una base rusa en el Polo Sur y que luego integró en una foto con el entrenador. El vecino Juan Carlos explicó que su hijo trabajó en dicha base y llevó la bandera como símbolo de soberanía argentina.
La bandera, que ha viajado por el mundo, fue un obsequio para Scaloni. El vecino destacó que el entrenador, a pesar de su éxito internacional, siempre vuelve a sus orígenes en Pujato, manteniendo un fuerte vínculo con su tierra y su gente.