Se destaca el enorme sacrificio de los jugadores de la Selección Argentina, quienes disputaron partidos decisivos con lesiones graves. Emiliano "Dibu" Martínez jugó con un dedo fracturado, mientras que Leandro Paredes sufrió una fisura en una costilla.
Además, se menciona que el Cuti Romero y Lisandro Martínez también jugaron lesionados, evidenciando el límite de resistencia física y emocional del equipo. Estos actos de valentía ponen en riesgo su futuro deportivo pero demuestran su compromiso con la selección.