Las Fuerzas Armadas de Jordania anunciaron la interceptación de tres misiles balísticos de origen iraní, presuntamente de la Guardia Revolucionaria, dirigidos hacia zonas pobladas. Los misiles fueron derribados y no se reportaron víctimas ni heridos.
El incidente generó pánico en la población jordana durante la noche. Los testigos denunciaron la situación, mientras las autoridades confirmaron la neutralización de la amenaza. Este suceso se enmarca en la escalada de tensiones en la región.