Irán afirma haber lanzado fuertes golpes contra activos e instalaciones de Estados Unidos en Bahrein y Kuwait como respuesta a los ataques estadounidenses contra provincias iraníes.
Los Guardianes de la Revolución Islámica declararon que sus fuerzas navales llevaron a cabo estos ataques con misiles y drones.
Donald Trump había prometido vengar la muerte de dos soldados estadounidenses, afirmando que Irán pagaría muchas veces más por cada soldado perdido.