Crecen las especulaciones sobre una posible conspiración de la FIFA en la final del Mundial, con teorías que apuntan a presiones políticas y económicas para influir en el resultado.
Se menciona una investigación del FBI sobre la AFA por presunta malversación de fondos, sumado a la supuesta influencia de Infantino y Trump en decisiones arbitrales.
Estas versiones alimentan la duda sobre la continuidad de Scaloni y la integridad del torneo, generando un clima de incertidumbre en el entorno del fútbol argentino.