Se reitera la necesidad de dotar de mayores recursos a la policía, incluyendo un buen sueldo, más personal y equipamiento adecuado, para prevenir hechos de violencia como el asesinato del cabo Jerez. Se denuncia que, ante la falta de personal, se desprotegen otras zonas, dejando a los ciudadanos vulnerables.
Se expresa la angustia de no poder salir de casa con tranquilidad y la resignación de tener que vender bienes, como una moto, para adquirir un auto por seguridad. Se cuestiona la calidad de vida y la falta de libertad que genera la inseguridad reinante, exigiendo soluciones efectivas a las autoridades.