Ari, un influencer de Angola con 11 años de residencia en Argentina, desmiente categóricamente que el país sea racista. Afirma que, si bien pueden existir incidentes aislados, la discriminación por color de piel no es una experiencia generalizada en su vivencia.
Destaca la importancia de la adaptación cultural y la aceptación de las costumbres locales como clave para una buena convivencia. Ari enfatiza que Argentina es un país abierto a la diversidad y que, si bien hay que estar dispuesto a adaptarse, la experiencia general es positiva y enriquecedora.