En Bolonia, Italia, un hombre de 42 años de nacionalidad marroquí, residente en el país desde los 7 años y con documentación en regla, murió tras ser reducido por la policía durante un arresto. El incidente, que guarda similitudes con el caso de George Floyd en Estados Unidos, ha generado indignación y protestas.
La policía intervino tras un llamado alertando sobre una persona fuera de sí golpeando un vehículo. Durante el forcejeo, le aplicaron gas pimienta, el hombre cayó al suelo y, mientras intentaban esposarlo, repetidamente pidió auxilio y que pararan. Se conoció que el hombre padecía episodios asmáticos, y cuatro médicos presentes observaron el procedimiento sin intervenir.
Tras su muerte, se produjeron manifestaciones en Bolonia exigiendo verdad y justicia, así como condenando la actuación policial y pidiendo que el Ministerio del Interior italiano rinda cuentas. Se reportaron incidentes y cruces entre manifestantes y la policía.