Canadá enfrenta una grave situación con 200 incendios forestales en Ontario, de los cuales 137 permanecen activos, principalmente en el noroeste de la provincia. El humo y las cenizas afectan la calidad del aire, con consecuencias para la salud.
Las condiciones climáticas extremas y el terreno dificultan las tareas de los bomberos para contener la propagación del fuego. Se han emitido órdenes de evacuación y restricciones de circulación en las áreas afectadas.
El fuego se ha extendido desde el norte y noreste hacia el sur de Canadá, llegando incluso a Estados Unidos. El presidente estadounidense Donald Trump ha responsabilizado al primer ministro canadiense por la afectación en la calidad del aire de su país.