Un incendio forestal de rápida propagación arrasó el departamento de Var, en el sureste de Francia, obligando a 150 personas a abandonar sus hogares.
El fuego, impulsado por fuertes vientos, calcinó unas 180 hectáreas de vegetación y destruyó cuatro casas, además de dañar otras diez y quemar 15 vehículos. Más de 600 bomberos y 200 vehículos trabajaron para controlar las llamas, con refuerzos de departamentos vecinos.