Un centro comercial en el noreste de Ucrania se incendió por completo, provocando densas columnas de humo e intensas intervenciones de bomberos. El incidente ocurrió en Sumy, una ciudad cercana a la frontera con Rusia, expuesta a bombardeos en el contexto de la guerra entre ambos países.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, condenó los recientes ataques rusos contra Zaporizhia, acusando a Rusia de tener como objetivo a los civiles. En Yarsón y otras ciudades del sur de Ucrania también se registraron ataques con drones y bombas aéreas.
Zelenskyy denunció ataques con misiles y drones que causaron daños en zonas residenciales de Odessa, hiriendo a dos personas. La situación humanitaria fue calificada de terrible por la ONU, que advirtió sobre el aumento de víctimas civiles debido a los ataques de largo alcance.