Un entrevistado expresó su convicción de que el partido fue un "arreglo" y que el triunfo fue otorgado a España. Argumentó que la selección jugó mal y que, en su opinión, deberían haber marcado al menos cinco goles.
Señaló que los jugadores se replegaban constantemente y que la figura del partido fue el arquero, quien evitó una goleada mayor. La sensación general fue de decepción por el resultado y el desempeño del equipo.