Se discute la teoría de que la FIFA arregló el Mundial 2026 para que España ganara y que el sucesor de Messi sería un jugador español.
Se contrapone esta idea con la necesidad de que un jugador como Diego Maradona inspire a jugar "con el alma, el corazón y el huevo".
Se critica la actitud de algunos argentinos que no aceptan la derrota y buscan culpables externos, en lugar de reconocer la superioridad de España en este encuentro.