Se discute la opacidad de la FIFA, comparándola con otras organizaciones y señalando que su poder y manejo de dinero son significativos.
Se menciona la declaración de Michel Platini sobre la ayuda a Francia en el Mundial de 1998, sugiriendo que siempre han existido "cosas oscuras" en el fútbol.
Se advierte que la falta de transparencia en la FIFA y las investigaciones en curso podrían tener consecuencias negativas, y que la culpa no recae en los jugadores sino en la institución.