Se analiza la problemática de la seguridad en Argentina, comparando la dotación policial con la de países del primer mundo. Se señala que para un policía en la calle se necesitan cinco de apoyo, y en países desarrollados, tres. En Argentina, de 100.000 policías, solo 30.000 estarían efectivamente en la calle, mientras que el resto estaría afectado por licencias médicas, tareas administrativas o de menor relevancia.
Se destaca la falta de recursos materiales y humanos para cubrir las necesidades de seguridad en el país, lo que genera una vulnerabilidad ante la delincuencia. La discusión apunta a la necesidad de duplicar o triplicar el personal policial y mejorar sus condiciones de trabajo para garantizar la seguridad ciudadana.