Se criticó a un expresidente de un club por decir "pavadas" en streamings, comparándolo con figuras que hablan de economía sin saber del tema.
Se trazó un paralelismo entre quienes opinan desde la comodidad de un "country" y quienes desconocen la realidad de la calle.
Se cuestionó la credibilidad de un expresidente de club que difunde opiniones sin fundamento en plataformas de streaming, equiparándolo a quienes opinan sobre economía sin tener conocimientos. Se estableció una analogía entre estas personas y quienes, viviendo en un entorno privilegiado como un country, emiten juicios sobre la realidad social sin conocerla. Se enfatizó la desconexión entre ciertos discursos y la experiencia real de la gente común.