España celebró su segunda estrella de campeona del mundo con una gran fiesta en Madrid, caracterizada por su colorido y estilo propio. Los jugadores se autodenominaron "los reyes del mundo", en un festejo que contó con la presencia de los reyes de España.
Se destaca la magnitud del evento y la alegría del pueblo español, a pesar del dolor por haber perdido la final del Mundial. El evento sirvió como preámbulo para la próxima Copa del Mundo 2030, que será compartida entre España, Argentina y Marruecos, con 64 equipos participantes.
Se confirma que Argentina será sede de tres partidos del Mundial 2030, uno de ellos en el Estadio Monumental. Se anticipa una gran demanda de entradas para estos encuentros.