Dos controladoras aéreas de Córdoba, Paula y Clarisa, escribieron y emitieron un emotivo mensaje de bienvenida a la selección argentina de fútbol al aterrizar en el país. El texto, que expresaba gratitud y reconocimiento, fue transmitido por Paula, quien controlaba el vuelo.
El mensaje, que enfatizaba que el equipo no debía nada a los argentinos y que siempre serían considerados campeones, buscó transmitir el orgullo y la emoción del pueblo. La acción fue un acto de trabajo en equipo, con Clarisa escribiendo el texto y Paula dándole voz, generando una cálida recepción para los jugadores.