El análisis post-Mundial se centró en la preparación de Lionel Messi, describiendo su plan como "quirúrgico" para llegar en óptimas condiciones. Se destacó que continuar en Europa podría haber implicado una sobreexposición de su físico, por lo que su decisión de jugar en una liga menor fue estratégica para cuidar su cuerpo.
Se resaltó la cantidad de goles anotados y su rendimiento físico, mencionando que entrenaba a doble turno. El equipo de trabajo detrás de Messi se enfocó en proteger cada músculo y ligamento para asegurar su máximo rendimiento en el momento crucial del torneo. Se enfatizó que llegar "en punto" para los 8 partidos decisivos fue fundamental, y su estado físico en la cancha fue "impecable", evidenciado en su último pique contra España.