Se explicó el fenómeno de El Niño, un evento climático que se origina en el Pacífico Ecuatorial y se caracteriza por una anomalía positiva de temperaturas y lluvias. Esta anomalía se traduce en un aumento del vapor de agua que llega a Argentina, resultando en mayores precipitaciones.
Se mencionó que este año se esperan valores de El Niño "fuertes o muy fuertes", especialmente durante diciembre y enero, meses clave para la definición de la campaña gruesa. A pesar de los pronósticos de calentamiento, se advirtió que la medición de estos fenómenos está en proceso de cambio, incorporando nuevos indicadores y generando cierta incertidumbre. Sin embargo, se anticipa un año potencialmente mejor que el anterior en términos de cosecha, aunque se enfatiza la necesidad de precaución ante posibles excesos hídricos en la época de cosecha.