Se evoca la época dorada de la industria automotriz argentina, destacando la aparición del Fiat 600 ("fitito") en los años 60, un período de auge económico y consolidación de la clase media.
Se menciona también el Citroën 3CV, y se resalta cómo la producción de estos vehículos estaba intrínsecamente ligada al contexto político-social y económico del país. Se subraya que la disponibilidad de estos autos para un amplio sector de la población reflejaba una sociedad equilibrada y con oportunidades de acceso.