Miguel Vilca compartió que su incursión en la música comenzó a los nueve años, influenciado por el ambiente musical de su familia en el norte argentino. Describió cómo la música está presente en las celebraciones familiares y cotidianas, creando un entorno propicio para el desarrollo artístico.
Aunque no inició directamente con el charango, su temprana exposición a la música y el ambiente familiar fueron determinantes. Vilca mencionó que, si bien el entorno familiar es importante, también es necesario buscar formación específica en escuelas de música y conservatorios para desarrollar el talento.