El charango, un instrumento profundamente arraigado en la cultura andina, ha pasado de ser menospreciado a ser valorado y reconocido, al igual que las comunidades indígenas. Su música, que alguna vez fue discriminada, hoy se celebra y se difunde globalmente.
Miguel Vilca, músico y compositor, destaca la importancia de la dedicación y el talento en la creación musical, pero también reconoce la influencia de las personas y experiencias que han marcado su camino. La música, para él, es un acto de conexión humana y generadora de comunidad.
El camino de Vilca en la música comenzó a los nueve años, influenciado por el ambiente familiar y cultural del norte argentino. Su pasión lo llevó a estudiar música formalmente, encontrando en las escuelas y conservatorios un espacio para compartir su interés con otros jóvenes y desarrollar su carrera como músico y docente.