Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un acuerdo de cooperación nuclear civil para impulsar el desarrollo de infraestructura energética pacífica en el Reino Unido.
El entendimiento, con vigencia de 30 años, busca dar un rol central a empresas estadounidenses en el programa saudí y desplazar a competidores internacionales.
El acuerdo, que implica inversiones millonarias, deberá ser revisado por el Congreso de los Estados Unidos y fortalece la relación estratégica entre Washington y Riyadh en materia energética y tecnológica.