Tras la final, el Dibu Martínez expresó emociones encontradas, planteando dudas sobre su continuidad en la selección argentina. En un mensaje que conmovió a los hinchas, el arquero manifestó la dificultad de explicar el dolor por no haber logrado el objetivo y la necesidad de reflexionar sobre los próximos pasos, sin descartar dar un paso al costado.
El futbolista, con 33 años, jugó a pesar de una lesión en un dedo, demostrando su compromiso y amor por el país. Sus palabras reflejan un momento de profunda introspección, donde el impulso emocional podría haber jugado un papel. Sin embargo, se destaca su espíritu de capitán y su personalidad avasallante.
El entorno cercano y el público apoyan al Dibu, esperando que esta decisión sea momentánea y emocional. La posibilidad de un descanso y reflexión se presenta como necesaria tras la intensidad del torneo. Se recuerda que Messi también tuvo un momento similar en el pasado, lo que sugiere que estas dudas son parte del proceso post-competencia.