Se denuncian las presiones ejercidas por el kirchnerismo sobre empresarios, como el caso de un amigo matarife al que se le amenazó con cerrar el frigorífico si no asistía a un evento en Angola. Se menciona el uso de la AFIP para aplicar estas presiones.
Se relata cómo obligaban a los empresarios a subir a un avión para participar de actos políticos, bajo amenaza de represalias económicas. Se ejemplifica con el cierre de fábricas y la prohibición de vender productos como el vino.