Se debate la acusación de racismo contra Argentina, vinculada a la ausencia de jugadores negros en el seleccionado. Se compara esta situación con otros países y se cuestiona la base de dicha afirmación.
Se menciona una película de Samuel L. Jackson donde interpreta a un personaje que, según el análisis, sería el "peor de los negros" si hinchara por Argentina, planteando una visión crítica sobre la identidad nacional y el racismo.
Se argumenta que Argentina no fue un país colonizador ni se nutrió de esclavos africanos como otras naciones, lo que explicaría la composición de su plantel de fútbol. Se destaca la apertura al mestizaje en Argentina en contraste con países como Estados Unidos, que tuvieron leyes de segregación racial hasta épocas recientes.