Se desató un intenso debate sobre las teorías conspirativas y la supuesta falta de esfuerzo de la Selección Argentina en la final del Mundial.
Los panelistas discutieron si las "novelas" y la frustración por la derrota llevan a inventar conspiraciones, contrastando con la opinión de otros que señalan fricciones internas y posibles presiones externas.
Se mencionó el caso de Maradona y la "conspiración" en el Mundial de Estados Unidos como un antecedente, mientras que se cuestionó la coherencia de algunos periodistas deportivos que criticaron a Scaloni y Messi antes de los triunfos.
La discusión se tornó personal en algunos momentos, con cruces entre los panelistas sobre sus opiniones y lugares de residencia, pero se intentó retomar el eje de las teorías conspirativas y el rendimiento del equipo.