Rodrigo De Paul, en un mensaje posterior al Mundial, denunció la existencia de "conspiraciones infundadas" destinadas a opacar la alegría argentina y la victoria de la selección. Sugirió que la felicidad y la forma de ser de los argentinos generan malestar en otros.
El jugador enfatizó que la "pasión y el amor por nuestra camiseta puede con todo", reafirmando la fortaleza del sentimiento argentino más allá de los resultados deportivos. De Paul subrayó la importancia de marcar este punto, especialmente a medida que pasan las horas tras la final.