Se cuestiona la reciente aparición de declaraciones que tildan a los argentinos de tramposos, generando una campaña que parece no tener relación con el comportamiento de la selección nacional, descrita como sobria y sin declaraciones violentas. Se plantea la duda sobre el momento y el motivo de esta campaña, que incluye comentarios sobre bolivianos, peruanos y brasileños.
Se reflexiona sobre la pertinencia de estas acusaciones en el contexto actual, contrastando con la figura del Papa Francisco y su mensaje en Lampedusa. Se enfatiza la necesidad de que los argentinos reconozcan su propia identidad, con aciertos y errores, pero sin identificarse con la imagen negativa que se intenta proyectar.
La cobertura del Mundial y las declaraciones del presidente en España, asociando la violencia con la extrema derecha, son puntos de debate. Se muestra un video de Samuel L. Jackson que habla sobre la gente de color y los argentinos, añadiendo otra capa a la polémica.
Finalmente, se aborda la preocupación por la violencia que se traduce en agresiones físicas a argentinos en el extranjero, como lo demuestra el caso de Abril Hoffman en España, quien fue insultada por llevar la camiseta argentina. Se cuestiona quiénes son realmente los violentos en este contexto.